Veinte dieciséis
Te he conocido, te he vivido, he
exprimido hasta el último de tus segundos.
Me he metido en callejones sin
salida y he conseguido encontrar la palabra EXIT.
Me he desnudado ante el menos
indicado, he llorado más de lo que me gustaría y he reído menos veces de las
que debería.
Me he preocupado por gente que no
merecía ni uno solo de mis minutos. He alargado conversaciones sin sentido, he
valorado la distancia, he malgastado oportunidades, he cortado por lo sano. ¡Y
qué bien!
He conocido gente increíble y
otra prescindible. He aprendido a ser egoísta, a no dar tanto, a morderme la
lengua, a ser yo más veces de las que he sido. He aprendido a decir ‘no’, a ir
más a menudo a contracorriente. A irme cuando todos se quedan, a quedarme sin
un motivo establecido.
He activado el modo avión alguna
que otra vez, para desconectar de este mundo enganchado a todo tipo de
pantallas. Me he perdido en mis pensamientos y me he encontrado cuando lo creía
necesario. Me he caído y me he levantado.
He tomado copas de más. Y de
menos. He guardado dedicatorias, he borrado contactos, mensajes, conversaciones.
He añadido un par de noches en vela a mi colección de “Cosas que no merecen la
pena”, he dejado escapar besos, buenas contestaciones, oportunidades.
2016, un año más, un año menos.
Trescientos sesenta y cinco días de experiencias, de recuerdos, de vida, de
crecimiento.


Comentarios
Publicar un comentario